Matías, mi amante 8
Todo el viaje hasta casa estaba nerviosa, mi marido habĂa ido a jugar al futbol, decidĂ darme un baño de inmersiĂłn, puse mĂşsica suave, me relaje, y estuve un largo rato, cuando mi marido entro todavĂa estaba en el agua, vino a saludarme.
-Hola amor… estuve hablando con el señor R… le parece que la empresa se equivocĂł al despedirte a vos, Ă©l no estaba tan al tanto de tus habilidades informáticas, pero como yo le sugerĂ que podĂas ser mi asistente informático, estuvo averiguando y además que le encantĂł la idea, dice que va a tomar medidas con quien haya decidido tu despido… que no fue una evaluaciĂłn correcta… mañana a las cuatro te espera… te tenes que anunciar conmigo y yo le aviso que estas… - Me dio un beso apasionado,
-Que bueno amor… sos una genia… -yo seguĂa actuando mi enojo.
-Ya estoy por salir y te dejo el baño… trata de no pajearte mientras te bañas…
Me envolvà el pelo con una toalla y me fui envuelta con el toallón, me servà un vaso de vino y me senté en el sillón, tome un sorbo de vino, apoyé la copa, abrà la toalla, me apretaba los pechos y me acariciaba mi almejita mientras pensaba. No tengo nada que decir de tu señora… soy tu puerca… mañana me vas a llenar la boca de leche… porque soy tu puta… y me encanta ser tu puta… y después le voy a dar un besito al cornudo de mi marido… porque vos querés… porque sos perverso y me calienta lo perverso que sos… quiero ser tu puerca para siempre… -acabé como una cerda mientras pensaba estas cosas y me tocaba. Cuando mi marido salió del baño le dije que no iba a comer, que no estaba muy bien, me iba a dormir.
El dĂa siguiente me arreglĂ© muy elegante, durante el dĂa estuve haciendo mis tareas normales, no lo habĂa visto al señor R… en todo el dĂa, cerca de las cuatro me fui al baño y me pintĂ© con un pintalabios que el me habĂa regalado, de un rojo fuerte que le encantaba, me avisaron que habĂa llegado mi marido. Fui a la oficina de Mati, golpee su puerta.
-Permiso sr R…
-Pase…
Trabe la puerta al entrar el corriĂł la silla estaba su miembro afuera bien duro, notĂł el detalle de mi pintalabios, me arrodillĂ© a los pies de su silla y empecĂ© una mamada bien lenta disfrutándola, levantĂ© un poco mi vestido y me acariciaba mientras lo chupaba, lo miraba a los ojos, en un momento sentĂ que estaba cerca y la trague más aĂşn, sentĂ como se descargaba en mi boca, se fue calmando, le mostre lo que quedaba en mi boca y lo trague, le guarde su miembro y me puse de pie, abrĂ la puerta y lo llamĂ© a mi marido, le dĂ un suave beso, aĂşn en la oficina del jefe, querĂa que lo viera, salĂ diciĂ©ndole suerte en voz baja a mi marido.
Mi marido en casa a la noche me trajo flores, estaba muy agradecido por todo lo que habĂa hecho por Ă©l. Yo lo mirĂ© seria
-No deja de preocuparme que seas un pajero, que me ausente dos minutos y lo Ăşnico que hagas sea pajearte como un mono, espero que en nuestros viajes no estĂ©s pajeandote, y tampoco haciĂ©ndome escenas estĂşpidas de celos, seguramente voy a tener que ir a reuniones a las que vos no tenes acceso y tendrás que esperarme en el hotel –a medida que le hablaba me iba excitando- y como uno va por pocos dĂas… a veces las reuniones suelen prolongarse hasta muy tarde… pensalo si lo podes bancar… porque sino podes reclamar tu antiguo puesto… y yo encontrar a alguien que me ayude en mi trabajao que no es fácil y no me genere problemas…
Me habĂa quedado tan caliente con lo de la tarde, querĂa hacerlo con MatĂas de nuevo, querĂa sentirlo dentro de mi, pero me habĂa dicho que no podĂa mandarle msjs yo.
Mientras pensaba en eso recibà un msj en mi cel, era de él.
-Que lindo estuvo lo de la tarde… me encanta que hayas elegido ser mi puerca… espero estar a la altura…
-Que ganas de que me coja sr… tengo la conchita toda mojada de pensar en lo de la tarde… pero ud tendrá que atender a su amada esposa…
-Y el cornudo que hace…
-Está contento, me trajo flores… pero lo tengo castigado… estoy tensándole la cuerda… me ecantarĂa cogerlo señor… y que me llenara el culo de su leche…
-te busco a dos cuadras de tu casa como siempre…
-Deme tiempo para que me ponga ropa interior que le guste sr…
-Ponete el catsuit azul que te regale… sin ropa interior… asi no pierdo tiempo sacandotela… y quiero que me cuentes todo lo que paso con J… podes garchar con quien quieras…
-Pero soy su puerca señor… y todo lo que haga ud lo puede saber…
AgarrĂ© el catsuit y no podĂa ponerme un vestido, porque se verĂa la parte de las medias azules, mi marido ni lo conocĂa, asĂ que elegĂ un pantalĂłn vaquero y una remera, mas bien amplia, para que no se notara, primero fui a la cocina y le dije a mi marido
-Ves lo que te decĂa… ahora en un rato hay una reuniĂłn de urgencia para ultimar ciertos datos… la semana que viene tenemos que viajar a Cordoba y hay que terminar ciertos detalles… me voy a poner una ropa comoda y me voy.
Mientras me ponĂa el cat estaba calentĂsima, me puse la remera y el vaquero, no se notaba nada, me pintĂ© los labios cuando salĂ de casa con el pintalabios que a MatĂas le encanta. Cuando subĂ a su auto, nos apretamos un rato larguĂsimo, despuĂ©s fuimos para el telo pero no querĂa que lo chupe querĂa que le cuente.
Le fui contando todo con lujo de detalles, estaba encantado
-Que puta que sos… semejante herramienta te querĂas meter en el culo… no voy a sentir nada despuĂ©s… te va a dejar toda abierta…
Lo hicimos un montĂłn, mucho más apasionadamente que nunca, al final de perrito en la cama, rompiĂ©ndome el culo, cacheteándome bien fuerte, amasando mi culo mientras me lo hacĂa.
-No se le hace tarde y puede tener problemas con su sra… sr…
-Despreocupate puerca… vos llámalo al cornudo… dale…
-Hola… -le dije ceca- te llamĂł para que te quedes tranquilo… tengo que pasar por un par de sucursales a buscar unos papeles… inĂştiles… no se porque no los mandan digitalmente, en esta Ă©poca… -Mati, me daba bien duro, despuĂ©s de hablar giraba la cabeza y nos comĂamos la boca.
-Bueno amor… no te hagas problemas… cuando me vas perdonar…
-La Ăşnica forma en que te perdone es que aceptes ponerte un aparatito cuando viaje sin vos… con el señor R… -otra vez nos comimos las bocas el estaba cerquĂsima de llegar. Le dije en voz baja mientras mi marido hablaba, llĂ©neme la colita jefe… -empezĂł un mete saca mucho más violento hasta que sentĂ que estaba por llegar.
-Te corto que estoy ocupada… -le dije y corte sin más preámbulos.
-Que delicia papi… dámela toda… soy tu puerca… sabes que soy tu puerca y si lo cogi a J… fue porque vos querĂas… si vos no querĂ©s no cojo más a nadie… soy tu puerca… -y acabĂ© como una yegua.
Me llevó en el auto después, nos quedamos un largo rato, acariciándonos, besándonos, eran casi las dos de la mañana
-No tendrá problemas con su sra…?
-Quedate tranquila puerca… y podés cogerte a quien quieras… no tenes que perder de vista quien sos…
-Su puerca sr R… -le saquĂ© el miembro del pantalĂłn y empecĂ© a chuparlo de nuevo, querĂa exprimirlo llevarme su Ăşltima corrida en mi boca,
-Si chupa bien puerca… mi esposa está de viaje… asà que podes tomarlo todo…
-Que bueno… gracias sr… asà lo perdono a mi marido por hoy y le doy unos besos… que le parece…
-Me encanta puerca…