Cornudo entregado a mi ex 5
Estuve toda la semana evitando llamarla, me sentĂa atrapado en la red, querĂa evitarla y me morĂa de ganas de verla, cada dĂa deseaba con más fuerza verla, pero estaba lleno de miedo, sabĂa que cada vez iba a estar más hundido, rendido a sus pies, dispuesto a hacer lo que se le antojara, me estaba dando lo que antes habĂa deseado con mucha fuerza, pero que ahora era distinto, tan diferente.
El jueves recibĂ un llamado de ella,
-Hola como estás… si no te llamo yo… ni noticias… la pasaste bien el otro dĂa… y te volviste a pajear con las fotos… seguro…
-La pase bien, me volvà a pajear…pero me siento un poco sobrepasado…
-Uy… justo te mande unas fotitos con un vestido que esperaba estrenar con vos el sábado… miralas y borralas sino te gustan…
Mire las fotos un vestido super escotado, medio transparente, de atrás le marcaba ese culazo que tiene y se notaba la tanga incrustándose en él, si le hubiera dicho que se vistiera asà en otra época me hubiera dicho que no era una puta, que no iba a salir asà vestida a la calle… y cosas por el estilo. Pasaron unos segundos…
-Las viste… te gustan… si te hace mal salir conmigo salgo con alguno de mis amantes, no te hagas problemas…
-Quiero decir… es un cambio muy fuerte… me cuesta reconocerte… saber quien sos…
-Olvidate… pensá tranquilo… un beso… -y me cortó.
Me fui al baño y me masturbĂ© mirando las fotos y pensando en todo lo que habĂamos vivido desde este reencuentro, me pasĂ© toda la semana masturbándome, tratando de bajar mi calentura, pero no podĂa un minuto dejar de pensar en ella. Pero no la llamĂ© y tampoco la vi, no creĂa poder aguantar mucho mas.
TratĂ© de ocuparme más en el trabajo, empecĂ© a entrenar, hacĂa running, buscaba la forma de sacármela de la cabeza.
El siguiente jueves otra vez recibĂ su llamado, escuchar su voz no con el tono de enojo, sino con ese tono sensual y seductor con el que me hablaba ahora me desarmaba.
-Hola… parece que no queres hablar más conmigo… preferĂs que deje de llamar… por ahĂ te m*****o…
-Siento que no puedo manejar la situación… me asusta hasta donde puedo llegar… no estoy muy seguro de querer seguir…
-Bueno… no hay problemas… cuĂdate… -cambiando de tema- acordate que el jueves le entregan un premio a Mara, fĂjate si podes ir, es muy importante para ella, yo voy a ir, obviamente, seguro le encanta si vas, es a las once, cuĂdate que estĂ©s bien.
El jueves siguiente fui a la entrega de premios de mi hija, estoy muy orgulloso de ella.
Cuando la vi entrar a mi ex, sentĂ que el corazĂłn se me paralizaba, tenĂa los labios pintados de ese rojo fuerte que usa ahora, el pelo reciĂ©n alisado, con el vestido que tenĂa en las fotos que me mandĂł estaba como embobado.
Hablamos poco porque empezaba la ceremonia, ella le entregaba el premio a Mara, cuando subiĂł al escenario se escucharon algunos chiflidos, y piropos, estaba deliciosa, mi pija dura como una piedra. Dio un breve discurso y bajo, recibiendo otra vez un coro de halagos, se sentĂł a mi lado sonriente.
Cuando salimos me dijo si querĂa ir a tomar un cafĂ©, yo estaba embobado, siempre la habĂa amado, deseado, ahora me parecĂa la mujer más hermosa del mundo.
Hablamos de temas en general y después me dijo
-PreferĂs que deje de llamarte, no hablamos casi por tres años… pasĂł lo que paso… por ahĂ queres volver a estar enojado… supongo que te debe resultar más fácil de manejar….
-Estás tan hermosa… tan cambiada… tan desinhibida…
-Y mucho más puta… con un montĂłn de amantes… disfrutando mi sexualidad a pleno… encima que vos no puedas olvidarte de mi y seguir adelante… y que seas como decirlo… una especie de sirviente… disfrutando verme con otro hombre como el otro dĂa… y que veas como me encanta que me den por el culo ahora… casi nunca lo hacĂamos no…? Ahora me encanta que me lo hagan… amante que lo quiere… amante que lo tiene… no deberĂas estar sentado acá despuĂ©s de todo lo que te hice… de haber aguantado todas mis actitudes represivas, cortamambos… y ahora hago todo lo que vos querĂas que hagamos juntos… y cosas que jamás hice con vos… como que te corrieras en mi boca… o me partieras asĂ el culo…no es justo..
Estuvimos un largo rato en silencio.
-Acabaste como un cerdo viendo como Marcos me cogĂa el otro dĂa en mi casa… y que sentiste cuando me iba metiendo esa poronga inmensa de a poco en el culo… que delicia… y yo sabiendo que vos mirabas… algo que nunca tuviste me calentaba más… que puta soy… entiendo… quizás es mejor seguir haciĂ©ndote la paja mirando videos…
Le pedà disculpas, pagué la cuenta y me levanté, después recibà un msj de ella,
-Te acordas cuanto te m*****aba cuando te dejaba solo en un lugar a mitad de una cena, porque me m*****aba lo que decĂas… te estás vengando?
-No es eso mujer… no hablamos casi por tres años y de golpe esto… dame un tiempo, cuando yo pueda te llamo…
-Ok…
Estuve casi un mes dándole vueltas al asunto, no habĂa sido yo el que querĂa que me fuera infiel?, que tuviera amantes?, pero ahora estábamos divorciados, cada uno vivĂa en su casa, no nos veĂamos tan seguido, ni una vez habĂamos tenido relaciones, y tampoco estaba seguro que ella quisiera tenerlas en algĂşn momento, se habĂa transformado en una mujer sexualmente mucho más caliente de lo que yo le habĂa insinuado en su momento. No paraba de pensar en ella, y sabĂa que estaba entregado, y creo que ella tambiĂ©n lo sabĂa. La semana siguiente la llamĂ©.
-Hola… que alegrĂa… que bueno que me llames… que pensaste…
-Estoy un poco asustado, pero me alegra volver a verte… a salir con vos…
-Que bueno… te llamo mañana… voy a ver si arreglo una salida para el fin de semana… mañana te hago la propuesta… según lo que pueda arreglar… querés…?
-Espero ansioso…
El dĂa siguiente recibĂ su llamado, estaba ansioso, el corazĂłn me latĂa con fuerza con solo escuchar su voz.
-Te cuento… te invito a cenar afuera el sábado a la noche… son dos opciones… vos pensa y mañana a mas tardar me contestas cual elegĂs, asĂ puedo organizar…
-Te escucho…
-Bueno pero pensalo tranquilo… mañana me contestas… una opción es que vayamos a comer a un restaurant de esos que hay ahora en la zona que te gusta… caminemos un poco juntos… charlemos… y vemos para que da… si da para algo…
-Me encanta esa opción… no se si quiero escuchar la otra…
-No te apures… la otra es ir al restaurant que Ăbamos siempre…
-No entiendo, sólo cambia el restaurant…
-Que mala soy… te cuento todo… te acordás que siempre nos atendĂa el mismo mozo… un cuarentĂłn… ni el nombre sabĂamos… se llama Hugo… yo empecĂ© a salir despuĂ©s de casi un año y medio de nuestro divorcio, e iba a comer ahĂ con las chicas… me fui conociendo con Hugo… y ahora, cuando vamos con las chicas… salimos del restaurant… lo espero a Hugo que sale a las dos… el vive por zona oeste… el colectivo que lo lleva pasa reciĂ©n a las tres… asĂ que yo lo llevĂł con el auto… el tiempo que ahorra vamos a un hotel… un turno… y despuĂ©s lo dejo a dos cuadras de la casa… a veces hasta llega más temprano… la esposa feliz… yo re feliz… Ă©l es otro de los que no le m*****a que nos mires mientras lo hacemos… ese es el otro plan… pero pensalo tranqui… cenamos ahĂ… y nos vamos con Hugo los tres al hotel… vos podes volver a verme coger con otro… no te apures pensalo tranqui… un beso… -y me cortĂł.
SentĂa que me temblaba el cuerpo, fui al baño y me masturbe como un simio, casi queriĂ©ndome lastimar, chorros de leche cayeron al inodoro.