Mis inicios en la bisexualidad 2
No solo habĂa sido mi primer año de secundaria, tambiĂ©n habĂa sido el primer año en el que conocĂ del placer que un hombre puede dar a otro y de lo que era tener un pene entre mis piernas, manos y boca, y del gran deseo que esto provocaba en mĂ. Ese primer año escolar además de buenas notas, y satisfacciones escolares, obtuve grandes satisfacciones sexuales al lado de mi tĂo y de sus enseñanzas sobre mi cuerpo.
Mi vida continĂşo su curso normal con casi nulos encuentro con mi tĂo. De hecho a solo tres meses de comenzar el segundo año de secundaria tuve sin saberlo, lo que serĂa el Ăşltimo encuentro sexual de mi vida con mi tĂo.
Yo comenzaba las relaciones con mi hermana y mi prima. Estos encuentros sexuales que ya he narrado en otros relatos, llenaban mi mente y me mantenĂan ocupado en lo sexual.
Una noche como tantas otras, mi padre llego a casa con mi padrino, No era una novedad, pues con cierta frecuencia mi padre y padrino se reunĂan en mi casa para tocar guitarra que era una de sus más grande s pasiones en la vida, Se trataba de dos bohemios que acompañaban su mĂşsica con botellas de brandi a su lado.
Mi padrino era un hombre alto, de excelente cuerpo, fuerte y muy marcado por el trabajo que realizaba, y resultaba además ser un hombre atractivo para las mujeres. Aunque hacĂa ya muchos años atrás se habĂa separado de su esposa, jamás volviĂł a vivir con otra mujer, su vida era su trabajo, el vino y su guitarra. A mĂ lo Ăşnico que me importaba cuando lo veĂa, eran sus canciones, sus historias y lo bien que me trataba, además claro, de que siempre que nos visitaba me dejaba algo de dinero extra en mis bolsillos.
Jamás pensĂ© en el más que como un integrante más de mi familia, al que admiraba por trovador y bohemio, siempre habĂa sido asĂ hasta aquella noche en que todo cambio.
SucediĂł un sábado como muchos otros en los que se reunĂa con mi padre a tocar y beber, Estuve como siempre con ellos hasta que no pude más y me metĂ a dormir al cuarto de mi abuela, ya que ella no se encontraba en la ciudad y cuando eso sucedĂa siempre me quedaba su habitaciĂłn. Esa noche me metĂ más temprano de lo que acostumbraba al estar con ellos, ya que me sentĂa muy mal, una clásica infecciĂłn en la garganta que al no atenderse a tiempo se complicaba y causa mucho dolor y fiebre. Mi madre se percatĂł de ello, ya que al darme las buenas noches y revisarme, me encontraba con una fiebre muy alta y me dolĂa horrible el oĂdo. Mi madre opto por llevarme al hospital. Mi padre nos acompañó y mi padrino aun que se ofreciĂł tambiĂ©n a acompañarnos se quedĂł en casa por solicitud de mi padre,
Además de una simple infecciĂłn y de las m*****ias que Ă©sta causaba, no habĂa mayor complicaciĂłn, AsĂ que regresamos a casa despuĂ©s de una inyecciĂłn en la nalga (que me doliĂł horrores) y una serie de medicamentos más.
Cuando llegamos mi padrino ya estaba acostado en el sillĂłn de siempre, SillĂłn que se encontraba en la sala de la parte de la casa donde se encontraba la habitaciĂłn de mi abuela y donde yo me quedarĂa, obviamente ya se habĂa terminado su respectiva botella de brandy y ahora dormĂa (o eso pensaba). Mi padres se fuera a su recamara y yo encaminándome al otro lado de la casa rumbo a la recamara de mi abuela.
Al entrar a la sala donde se encontraba mi padrino acostado, Yo aunque aĂşn con la m*****ia del oĂdo me sentĂa ya mejor,
La habitaciĂłn estaba a obscuras y solo entraba la poca luz del alumbrado de la calle, no quise prender la luz para no m*****ar a mi padrino, camine entre el sillĂłn y una mesa de centro que se encontraba en la habitaciĂłn para ir a la recamara que se encontraba al fondo de la sala, Al pasar a un lado de mi padrino, este levanto su brazo y me tomo la mano con la suya.
--Que te paso? – Pregunto mi padrino, tirando de mi mano jalándome hacia el
--Una infecciĂłn en la garganta - Respondà – Pero me dolĂa mucho el oĂdo.
--Te duele mucho todavĂa? ContinĂşo preguntando mientras se incorporaba intentando sentarse en el sillĂłn.
--Ya no tanto, me pusieron una inyecciĂłn para el dolor y ya me duele menos
Mientras le explicaba lo que me habĂa hecho el medico mi padrino ya se encontraba sentado completamente, con las piernas abiertas y me habĂa colocado entre ellas, yo me seguĂa parado, frente a Ă©l, aĂşn más cerca, pues me habĂa tomado con su otra mano por la cintura acercándome aĂşn más.
-Te dolió la inyección? – continuo hablando el
--SĂ, mucho! – Exclame
--En donde te pusieron la inyección? - Pregunto con una voz más entrecortada y un poco más ronca
--AquĂ, - RespondĂ señalando con mi mano en la nalga donde me habĂan inyectado
--Haber déjame sobarte – Respondió y sin perder tiempo soltó mi brazo y comenzó a “sobar” mi nalga derecha.
Su masaje era más una caricia que otra, cosa moviendo su mano desde arriba hasta debajo de mi nalga. Haciendo cada vez más presiĂłn sobre ella y de vez en cuando cerraba su mano apretando mi nalga. Hasta ese momento en realidad yo pensaba que su gesto era un genuino intento por hacerme sentir mejor, y lo estaba consiguiendo en realidad , me iba sintiendo cada vez más reconfortado, pero más que por las caricias por el hecho de sentir que realmente se preocupaba por mĂ.
--Mejor te desabrocho en pantalĂłn para sobarte mejor, - Me dijo quitando su mano de mi nalga y comenzando a desabrocharme el cinturĂłn del pantalĂłn. Para ese momento yo me sentĂa tan cĂłmodo que el sueño se apoderaba cada vez más de mĂ. AsĂ que cuando logro quitarme el cinturĂłn y comenzaba a desabotonar mi pantalĂłn le dije
--Ya tengo sueño, me voy a meter a la cama a dormir.
Me despedĂ con un --Buenas noches padrino -- y me fui a la recamara.
Mientras me desvestĂa para meterme a la cama comencĂ© a pensar el que sucedido unos minitas atrás con mi padrino, el jamás se habĂa portado asĂ conmigo, nunca antes me habĂa tocado, ni mucho menos insinuado nada, recordaba su respiraciĂłn y la forma en que me hablaba y comencĂ© a asociar el tono de su voz con el tono y la forma en que me hablaba mi tĂo cuando tenĂamos nuestros encuentros,
Dios! Me padrino estaba excitándose conmigo y yo no me habĂa percatado!
No, no podĂa ser!, mi padrino no podĂa haber intentado algo jamás conmigo… No de esa forma. Sin embargo mientras más lo pensaba sin darme cuenta me habĂa comenzado a excitar la sola idea de que asĂ hubiera sido. Me metĂ a la cama desnudo como siempre lo hacĂa y cada vez me mas sentĂa excitado y una pregunto comenzĂł a asaltar mi mente, Como serĂa su pene? Grande?, grueso? SerĂa como el de mi tĂo?
No podĂa más, estaba muy excitado y ahora era por mi padrino, Pero, y si solo era mi imaginaciĂłn? Talvez solo se trataba de eso, pero y si no era asĂ y mi padrino querĂa algo más de mĂ?
TenĂa que averiguarlo, no podĂa más, me encontraba muy confundido pero sobre todo excitado. AsĂ que me levante de la cama y asĂ desnudo como me encontraba, camine hacia la puerta de la recamara y la abrĂ lentamente para no hacer ruido, pude ver a mi padrino acostado en el sillĂłn tal como lo habĂa encontrado cuando regrese del hospital.
ParecĂa dormido, no hacia ningĂşn movimiento, abrĂ mas la puerta para ver mejor y asegurarme, estaba a escasos tres metros de mi padrino, pero no podĂa ver ningĂşn movimiento en Ă©l, Regrese a la cama, pensando que habĂa sido mi imaginaciĂłn, sin embargo, no podĂa sacar de mi cabeza las caricias que me habĂa dado en mi nalga, simplemente no era normal.
Me dirigĂ nuevamente a la puerta de la recamara, pero esta vez sin preocuparme del ruido, es más trataba hacer sonidos más fuertes, sin parecer exagerado, paro nada mi padrino seguĂa sin moverse, mi corazĂłn latĂa fuertemente por la excitaciĂłn que sentĂa, querĂa ver su pene, me acerque hacia el, muy despacio, El se encontraba boca arriba con una manta sobre su cuerpo, podĂa ver su silueta bajo ella y me detuve en su entrepierna, intentaba adivinar su firma, mi respiraciĂłn parecĂa más fuerte que la mi padrino y me latĂa el corazĂłn a mil por hora, me acerque aĂşn más a Ă©l, y estime mi mano hacia su hombro, lo movĂ un poco y mi padrino se moviĂł, yo corrĂ en puntillas sobre mis pies hasta la puerta de recamara, pero mi padrino seguĂa sin hacer ningĂşn otro movimiento. Me volvĂ a acercar y repetĂ la misma acciĂłn con el mismo resultado,
Estaba totalmente dormido y borracho supuse, entonces, me dije, es ahora o nunca, y acerque nuevamente a mi padrino, me pare en medio de su cuerpo, tenĂa que ver cĂłmo era su pene tenĂa que tocarlo!, me agache poniendo de rodillas junto al cuerpo de mi padrino. Muy despacio comencĂ© a meter la mano por debajo de la manta que cubrĂa el cuerpo de mi padrino, con el tacto iba recorriendo el cuerpo su cuerpo poco a poco buscaba su entrepierna, Él estaba vestido, llevaba su jeans puesto, eso no me gusto pues dificultarĂa mi labor, metĂ un poco más mi mano hasta ponerla sobre el su abdomen, respiraba lenta pero muy profundamente, casi me ahogaba de aguantar mi respiraciĂłn, despacio fui bajando mi mano e iba dibujando con mis dedos la forma del pantalĂłn,, SentĂ el botĂłn primero, despuĂ©s el cierre, y baje un poco más, pude sentir la forma de sus bolas, pero no hallaba lo que iba buscando, comencĂ© a mover mi mano hacia un lado y nada despuĂ©s hacia el otro, y fue entonces cuando encontrĂ© lo que tanto buscaba! Al fin lo habĂa encontrando y mi sorpresa fue mayor al sentir que su pene bajo el pantalĂłn lo tenĂa duro, mis dedos comenzaron a recorrerlo, podĂa sentir el calor de su verga en mi mano, entonces comencĂ© a cerrar los dedos atrapando su pene, los movimientos de mis dedos de arriba a abajo dibujaban en mi mente la forma de su verga, Dios Era una delicia! No podĂa creer lo que estaba haciendo, jamás habĂa tomado yo mismo la iniciativa en algo asĂ, nunca me habĂa aventurado a realizar lo que estaba haciendo en ese momento. Pero en aquel instante ahĂ estaba con mi mano sobre la verga parada bajo el pantalĂłn de mi padrino.
Estaba tan excitado que me sentĂa mareado, y sin embargo querĂa mas, si, querĂa sentirlo al natural, Ya me encontraba ahĂ, no podĂa detenerme ya, subĂ un poco mi mano buscando el botĂłn de su pantalĂłn, al encontrarlo, me di cuenta que lo tenĂa desabotonado y con el cierre un poco abajo, asĂ que logre bajar todo el cierre realmente muy rápido, Mi padrino seguĂa sin hacer ningĂşn movimiento, solo escuchaba su fuerte respiraciĂłn, sentĂa mi mano como de fuego, Era increĂble la sensaciĂłn que recorrĂa todo mi cuerpo, al bajar completamente el cierre del pantalĂłn, introduje mi mano por debajo de la ropa interior su piel era suave a mi tacto mis dedos entraban un poco más, y comencĂ© a sentir el vello pĂşbico y el calor caracterĂstico de aquella zona del cuerpo.
Roce con la yema de mis dedos el inicio de su verga sobre su vientre y comencĂ© a seguir el camino de su pene que lo tenĂa hacia un lado, hasta llegar a su cabeza, podĂa sentir que la tenĂa hĂşmeda y caliente, entonces la agarre completa con mi mano apretándola suavemente, no podĂa masturbarlo por la presiĂłn del pantalĂłn asĂ que la soltaba y acariciaba con mis dedos imaginándome como ere esa verga. AsĂ estuve solo unos momentos que para mĂ se hacĂan eternos, mi boca se hacĂa agua, sin embargo mi garganta estaba seca, la seguĂa recorriendo con mis dedos y a veces la apretaba con mi mano, hasta que sentĂ que mi padrino se quiso mover entonces saque rápido mi mano y corrĂ hacia la recamara.
Mi corazĂłn latĂa muy rápido y me espantaba pensar que mi padrino se hubiera dado cuenta de lo que estaba haciendo! … Me sentĂa nervioso pero excitado y mi respiraciĂłn se agitaba más … podĂa escuchar como mi padrino se movĂa en el sofá,,, Deje de escuchar ruido y pensĂ© en ir nuevamente, el olor de su verga estaba en mi mano con la que lo habĂa estado acariciando y me excitaba mas… de repente volvĂ a escuchar cĂłmo se movĂa en el sillĂłn y yo me quedaba paralizado y nervioso, asi estuve unos minutos detrás de la puerta hasta que ya no escuche nada más, entonces decidĂ que mejor me debĂa meter a la cama y asĂ lo hice, me acostĂ© y me tape con mi mano cerca de mi nariz para seguir aliento el aroma de su verga de su verga en mis dedos mientras pensaba lo que habĂa hecho y como no pude acariciarlo más y chupárselo.
No sĂ© cuánto tiempo paso, a mĂ ya no me dolĂa nada el oĂdo despuĂ©s de lo que habĂa hecho y ya me estaba quedando dormido cuando de repente escuche del otro lado de la puerta que me llamaban
- Hijo, estas despierto?, Mi hijo estas ahĂ?
Era mi padrino que me estaba llamando! Y comencĂ© a ponerme nervioso otra vez, se habrĂa dado cuenta? Se habrá fijado que tenĂa el pantalĂłn todo desabrochado? Que iba a pasar?....
- Hijo… ven… Estas despierto?
Continuaba llamándome bajito mi padrino detrás de la puerta mientras yo seguĂa inmĂłvil en la cama, pensaba que si no respondĂa se acostarĂa nuevamente, pero no fue asĂ, escuche como la perilla de la puerta giraba y como se habrĂa lentamente,
- Hijo, estas despierto? Me preguntaba otra vez mientras se acercaba y lo escuchaba cada vez más cerca,
- Quieres venir al sillón? Me preguntaba mi padrino, …
No habĂa duda, se habĂa dado cuenta, estaba seguro, puso una de sus manos en mi hombro y moviĂ©ndome suavemente me seguĂa diciendo.
- Mi hijo, quieres ir conmigo al sillĂłn? Me decĂa cerca al oĂdo
Yo no decĂa nada ni me movĂa, mi corazĂłn querĂa salirse de mi pecho!!!
Y entonces comenzó a pasar lo que me estaba imaginando apenas unos minutos antes… pude escuchar cómo se baja el cierre de su pantalón y se lo quitaba y como levantaba las cobijas y se acostaba de tras de mi… Santo dios ¡!! Mis miedos se fueron al demonio y la excitación comenzó a invadir mi cuerpo.
Mi padrino me abrazo por la cintura y me jalo hacia Ă©l, era muy fuerte y no le costaba ningĂşn trabajo moverme como Ă©l quisiera… y yo me dejaba hacer… ya no pensaba nada, solamente sentĂa como su cuerpo desnudo estaba pegado al mĂo y como su verga se pegaba a mis cuerpo… la podĂa sentir muy dura caliente y hĂşmeda picándome las nalgas
- Te gusta mi hijo?... me preguntaba al oĂdo mientras movĂa su cadera y verga sobre mis nalgas, Obviamente yo no contestaba nada, solo respiraba agitadamente y mi cuerpo se ponĂa cada vez más caliente.
- Qué bueno estas… Que ricas nalgas tienes mi hijo…
Yo me encontraba acostado sobre mi lado izquierdo, y mi padrino tomo mi mano derecha pasándola hacia atrás de mà para acercarla a su verga
- Agárramela mi hijo, me abrió la mano e hizo que le apretara la verga y comenzó a moverla para masturbarlo
- AsĂ, asĂ que rico… apriĂ©tame la más – me decĂa mientras sentĂa como su verga se ponĂa más gorda y dura
Yo seguĂa con los ojos bien cerrados sintiendo su verga en mi mano masturbándolo, mientras el besaba y mordĂa mi espalda mi hombro y cuello, y eso me ponĂa más caliente a mĂ todavĂa, con su mano apretaba mis nalgas muy fuerte jamás antes me habĂan besado asĂ como me lo estaba haciendo mi padrino, sentĂa su boca y lengua en mi cuerpo y eso era exquisito.
Mi padrino se movĂa cada vez más rápido con su verga en mi mano y podĂa sentir como me la mojaba con lo que escurrĂa de su verga entre mis dedos. De repente metiĂł la otra mano por detrás de mi cabeza para voltearla y comenzĂł a besarme en la boca ¡… Todo me daba vueltas ya!!! ¡Nunca mi tĂo habĂa hecho nada de esto, era la primera vez para mĂ, eran nuevas sensaciones todas estas cosas. Me acariciaba el pecho las nalgas me besaba y metĂa su lengua en mi boca muy profundamente.
Solo escuchaba sus gemidos cada vez más fuertes, hasta el punto que tuve que hablar para pedirle que no hiciera ruido. Como me escucho hablar comenzó de nuevo con sus preguntas
- Te gusta mi hijo?.. te gusta mi verga?... se siente rica?- entonces comencé a contestar como en susurros
- Si padrino, me gusta mucho, está muy grande y caliente..
- Si te gusta hijo?... es tuya … es para ti … Ya sabĂa que te gustarĂa mi verga… Tu estas muy rico tambiĂ©n, tienes unas nalgas muy ricas – DecĂa esto mientras me las apretaba y las abrĂa con su gran mano que podĂa fácilmente agarrar cada una de mis nalgas sin problema
El seguĂa diciĂ©ndome estas cosas apretando mi cuerpo con fuerza y besándome… Yo me dejaba hacer lo Ă©l quisiera, ya no podĂa pensar nada más, harĂa todo lo que el quisiera
- Mámamela mi hijo, - me decĂa mi padrino – Mámame la verga si? … Me la quieres mamar?
- Sssssiiii, - Apenas le pude responder con el poco aire que me dejaba mi agitada respiraciĂłn
En todo el tiempo que estuve con mi tĂo, jamás hablamos nada, nunca intercambie palabra alguna con mi tĂo, solamente hacĂamos, y ahora era la primera vez que estaba con mi padrino y ya estaba respondiĂ©ndole y diciĂ©ndole cosas…
Con solo movimiento con el brazo que tenĂa alrededor de mi cuello y tomándome de la cintura me volteo poniĂ©ndome encima de Ă©l y de un solo empujĂłn me bajo poniendo mi cara enfrente de mi verga. Quito las cobijas que nos cubrĂan y fue entonces cuando pude ver su verga a travĂ©s de la luz que entraba por la ventana de la recamara que daba a la calle.
Woooow, era una delicia de verga!!! … era igual de grande como la de mi tĂo pero esta era morena y más gruesa, estaba circuncidado, no habĂa visto una asĂ, aunque solo habĂa visto la de mi tĂo tan cerca, se iba haciendo más gruesa de arriba hacia abajo, y en ese momento no saber podrĂa saber que le podĂa poner más gruesa aun, hasta que comencĂ© a chupársela.
AhĂ estaba yo en la cama con mi padrino desnudos los dos, el boca arriba y yo con mi cara frete a su verga en medio de sus piernas con mis manos en sobre su estĂłmago duro. Pero más dura tenĂa la verga, podĂa aspirar su aroma de hombre que llenaba todos mis sentidos y que solo me incitaba a seguir adelante….
- Mámamela mi hijo – Me decĂa mi padrino y tomando su verga con una mano la acerco a mi boca…. Por dios que en este mismo momento escribiendo este relato aĂşn recuerdo la suavidad de la piel de su verga en mi boca y se me hace agua la saliva
- Aaaggghh, si mi hijo chúpamela la verga rico – escuchaba a mi padrino decir
Yo sentĂa como me llenaba la boca con la cabeza de su verga… se sentĂa tan caliente y tan babosa de lo que le escurrĂa, .. TenĂa un sabor más fuerte que el de mi tĂo, era tan rico sentir como mi saliva se revolvĂa con el lĂquido de su verga,
Se la chupaba como me habĂa enseñado mi tĂo, pasaba mi lengua por su cabeza, se la apretaba con mis labios y succionaba un poco y luego me metĂa la cabeza otra vez a la boca.
Mi padrino me agarro de la cabeza y me empujaba hacia abajo y me decĂa
- Métetela toda mi hijo… chúpame toda la verga – y me empujaba más fuerte para que me entrara más adentro su verga
- Siiii… asà mi hijo, que rico me la chupas…
Cuando paraba un poco para tomar aire con su verga mi padrino empujaba con sus manos mi cabeza para meterme su verga aĂşn más adentro hasta mi garganta, podĂa sentir como le palpitaba dentro de mi boca y yo sentĂa ahogarme con esa verga que llenaba mi toda boca.
Estaba bien caliente mamando esa verga gruesa y dura, aunque me ahogaba de repente lo fuerte que me metĂa la verga mi padrino en la boca pero me encantaba su sabor… Le chupaba la verga lo más adentro que podĂa, me la sacaba y con la lengua la recorrĂa toda desde la punta hasta la cabeza para despuĂ©s volvĂ©rmela a meter a la boca, hacia cĂrculos con mi lengua en su cabeza cuando la tenĂa adentro
- Haaggg - mi padrino solo gemĂa, y decĂa – Que rico me la mamas carbĂłn! – Metete toda la verga – AsĂ… más mas ¡!! – Me vas a hacer venir… - Quieres leche mi hijo?
Y mientras más me hablaba más me calentaba, no podĂa creer que yo le pudiera dar tanto placer e mi padrino y menos podĂa creer lo gruesa que se le ponĂa la verga sentĂa que no me cabĂa toda en la boca… mi saliva resbalaba por su verga mientras que con la mano acariciaba su huevos…
- Chúpame los huevos hijo – me dijo mi padrino – Métetelos a la boca
Entonces me saque la verga de la boca y comencĂ© a chupar sus huevos uno por uno, succionaba su bolas, y me las metĂa y dejaba que saliera su testĂculo despacio, mientras que con la mano seguĂa masturbándolo.
- Metete los dos - Me pidiĂł mi padrino y con una de sus manos junto sus huevos y me los pedĂ en la boca… TenĂa la boca llena con sus huevos… Eso nunca lo habĂa hecho y era delicioso
- Que rico me la estas mamando mi hijo – DecĂa mi padrino – Ya lo habĂas hecho verdad?.- Me preguntĂł
- No, es la primera vez que lo hago – Mentà obviamente
- Pues lo haces muy rico carbĂłn – Me respondiĂł – Seguro lo vas a hacer mejor todavĂa despuĂ©s
- ME quiero venir mi hijo, quieres que me venga?, quieres que te de lechita? – Me pregunto
- Noooo – Le respondà – Y la verdad es que no querĂa, deseaba seguir chupándosela.
- Bueno tú me dices cuando me vengo hijo --- y volvió a tomarme de la cabeza para clavármela en la boca muy fuerte
AsĂ que comencĂ© a mamársela otra vez, se la chupaba, se la succionaba, le recorrĂa la verga con lengua a veces le chupaba los huevos… no querĂa dejar de mamársela pero mi boca ya estaba cansada.
- Ya no aguanto hijo, me quiero venir – ME dijo mi padrino tomándome otra vez de la cabeza y moviendo la cadera cada vez más fuerte…
Yo lo tenĂa agarrando de la cadera para que no me la metiera toda porque sentĂa que me ahogaba…
- Me vengo hijo me vengo ¡!! – ME decĂa mi padrino entre gemido – empujando mi cabeza hacia su verga
- Aaaaagghhhh ¡!!!! GemĂa mi padrino quedándose quiero y duro, ---
Con su verga metida hasta la mitad cuando sentĂ como se venĂa dentro de mi boca,-- sentĂa muy caliente llenándome todo con su leche… mis mejillas se inflaban cada vez más por toda la leche que le salĂa a mi padrino, la verdad no me la querĂa pasar, pero de repente comenzĂł a dar empujones con su cadera y empujando con sus manos mi cabeza para metĂ©rmela aĂşn más, y yo ya no podĂa abrir más mi boca, asĂ que por presiĂłn tuve que dar un trago y pasarme su leche un poco cada vez que empujaba y metĂa más su verga.
- Que rico hijo – Que rico mamas la verga - mmmmmhhhhhh
Se dejó caer por completo en la cama y pude por fin sacarme su verga de la boca, entonces pude respirar mejor y los restos de su semen se escaparon de mi boca escurriendo por la verga de mi padrino… Con mi mano embarraba su leche en toda su verga. Mientras le pasaba la lengua en la cabeza y le apretaba la verga para sacarle toda la leche que le quedaba…
Le daba besitos y lengüetazos mientras la verga de mi padrino comenzaba a ponérsele flácida… Mi padrino acariciaba mi cabeza
- Que rica mamada me distes hijo – Te gusto? – Preguntaba
- Yo le respondĂa susurrando y sin dejar de besar su verga – Siii mucho – y me metĂa la verga a la boca otra vez
- Hay mi hijo ya me la quieres mamar otra vez ja jajá –
- Si padrino, me gustĂł mucho
- Bueno, hoy ya es tarde, pero cuando me quede la prĂłxima semana me la vuelves a mamar?
- Si padrino – Le respondĂ
- Y siempre que venga me vas a mamar la verga igual hijo?
- Siii siempre.
Mi padrino se vistiĂł y se fue a dormir al sillĂłn nuevamente, Yo me quede en la cama desnudo con el sabor de su verga y semen en mi boca, comencĂ© a masturbarme recordando y sintiendo nuevamente la mamada que le habĂa dado a mi padrino…
Pasamos muchos años juntos, y siempre que se quedaba buscábamos la forma en la noche para mamarle varga. El tiempo paso y sus visitas se hicieron menos frecuentes, y aunque yo tenĂa mis novias siempre que venĂa a visitarnos, siempre, siempre, terminaba mamándole la verga como la primera vez.
Desgraciadamente aunque tuvimos muchas oportunidades de estar solos toda la noche cuando se quedaba y me ponĂa su gran verga entre mis nalgas, jamás me llego a penetrar, aunque siempre lo desee y trate de que pasara, nunca lo llego a hacer.
Mi vida continĂşo su curso normal con casi nulos encuentro con mi tĂo. De hecho a solo tres meses de comenzar el segundo año de secundaria tuve sin saberlo, lo que serĂa el Ăşltimo encuentro sexual de mi vida con mi tĂo.
Yo comenzaba las relaciones con mi hermana y mi prima. Estos encuentros sexuales que ya he narrado en otros relatos, llenaban mi mente y me mantenĂan ocupado en lo sexual.
Una noche como tantas otras, mi padre llego a casa con mi padrino, No era una novedad, pues con cierta frecuencia mi padre y padrino se reunĂan en mi casa para tocar guitarra que era una de sus más grande s pasiones en la vida, Se trataba de dos bohemios que acompañaban su mĂşsica con botellas de brandi a su lado.
Mi padrino era un hombre alto, de excelente cuerpo, fuerte y muy marcado por el trabajo que realizaba, y resultaba además ser un hombre atractivo para las mujeres. Aunque hacĂa ya muchos años atrás se habĂa separado de su esposa, jamás volviĂł a vivir con otra mujer, su vida era su trabajo, el vino y su guitarra. A mĂ lo Ăşnico que me importaba cuando lo veĂa, eran sus canciones, sus historias y lo bien que me trataba, además claro, de que siempre que nos visitaba me dejaba algo de dinero extra en mis bolsillos.
Jamás pensĂ© en el más que como un integrante más de mi familia, al que admiraba por trovador y bohemio, siempre habĂa sido asĂ hasta aquella noche en que todo cambio.
SucediĂł un sábado como muchos otros en los que se reunĂa con mi padre a tocar y beber, Estuve como siempre con ellos hasta que no pude más y me metĂ a dormir al cuarto de mi abuela, ya que ella no se encontraba en la ciudad y cuando eso sucedĂa siempre me quedaba su habitaciĂłn. Esa noche me metĂ más temprano de lo que acostumbraba al estar con ellos, ya que me sentĂa muy mal, una clásica infecciĂłn en la garganta que al no atenderse a tiempo se complicaba y causa mucho dolor y fiebre. Mi madre se percatĂł de ello, ya que al darme las buenas noches y revisarme, me encontraba con una fiebre muy alta y me dolĂa horrible el oĂdo. Mi madre opto por llevarme al hospital. Mi padre nos acompañó y mi padrino aun que se ofreciĂł tambiĂ©n a acompañarnos se quedĂł en casa por solicitud de mi padre,
Además de una simple infecciĂłn y de las m*****ias que Ă©sta causaba, no habĂa mayor complicaciĂłn, AsĂ que regresamos a casa despuĂ©s de una inyecciĂłn en la nalga (que me doliĂł horrores) y una serie de medicamentos más.
Cuando llegamos mi padrino ya estaba acostado en el sillĂłn de siempre, SillĂłn que se encontraba en la sala de la parte de la casa donde se encontraba la habitaciĂłn de mi abuela y donde yo me quedarĂa, obviamente ya se habĂa terminado su respectiva botella de brandy y ahora dormĂa (o eso pensaba). Mi padres se fuera a su recamara y yo encaminándome al otro lado de la casa rumbo a la recamara de mi abuela.
Al entrar a la sala donde se encontraba mi padrino acostado, Yo aunque aĂşn con la m*****ia del oĂdo me sentĂa ya mejor,
La habitaciĂłn estaba a obscuras y solo entraba la poca luz del alumbrado de la calle, no quise prender la luz para no m*****ar a mi padrino, camine entre el sillĂłn y una mesa de centro que se encontraba en la habitaciĂłn para ir a la recamara que se encontraba al fondo de la sala, Al pasar a un lado de mi padrino, este levanto su brazo y me tomo la mano con la suya.
--Que te paso? – Pregunto mi padrino, tirando de mi mano jalándome hacia el
--Una infecciĂłn en la garganta - Respondà – Pero me dolĂa mucho el oĂdo.
--Te duele mucho todavĂa? ContinĂşo preguntando mientras se incorporaba intentando sentarse en el sillĂłn.
--Ya no tanto, me pusieron una inyecciĂłn para el dolor y ya me duele menos
Mientras le explicaba lo que me habĂa hecho el medico mi padrino ya se encontraba sentado completamente, con las piernas abiertas y me habĂa colocado entre ellas, yo me seguĂa parado, frente a Ă©l, aĂşn más cerca, pues me habĂa tomado con su otra mano por la cintura acercándome aĂşn más.
-Te dolió la inyección? – continuo hablando el
--SĂ, mucho! – Exclame
--En donde te pusieron la inyección? - Pregunto con una voz más entrecortada y un poco más ronca
--AquĂ, - RespondĂ señalando con mi mano en la nalga donde me habĂan inyectado
--Haber déjame sobarte – Respondió y sin perder tiempo soltó mi brazo y comenzó a “sobar” mi nalga derecha.
Su masaje era más una caricia que otra, cosa moviendo su mano desde arriba hasta debajo de mi nalga. Haciendo cada vez más presiĂłn sobre ella y de vez en cuando cerraba su mano apretando mi nalga. Hasta ese momento en realidad yo pensaba que su gesto era un genuino intento por hacerme sentir mejor, y lo estaba consiguiendo en realidad , me iba sintiendo cada vez más reconfortado, pero más que por las caricias por el hecho de sentir que realmente se preocupaba por mĂ.
--Mejor te desabrocho en pantalĂłn para sobarte mejor, - Me dijo quitando su mano de mi nalga y comenzando a desabrocharme el cinturĂłn del pantalĂłn. Para ese momento yo me sentĂa tan cĂłmodo que el sueño se apoderaba cada vez más de mĂ. AsĂ que cuando logro quitarme el cinturĂłn y comenzaba a desabotonar mi pantalĂłn le dije
--Ya tengo sueño, me voy a meter a la cama a dormir.
Me despedĂ con un --Buenas noches padrino -- y me fui a la recamara.
Mientras me desvestĂa para meterme a la cama comencĂ© a pensar el que sucedido unos minitas atrás con mi padrino, el jamás se habĂa portado asĂ conmigo, nunca antes me habĂa tocado, ni mucho menos insinuado nada, recordaba su respiraciĂłn y la forma en que me hablaba y comencĂ© a asociar el tono de su voz con el tono y la forma en que me hablaba mi tĂo cuando tenĂamos nuestros encuentros,
Dios! Me padrino estaba excitándose conmigo y yo no me habĂa percatado!
No, no podĂa ser!, mi padrino no podĂa haber intentado algo jamás conmigo… No de esa forma. Sin embargo mientras más lo pensaba sin darme cuenta me habĂa comenzado a excitar la sola idea de que asĂ hubiera sido. Me metĂ a la cama desnudo como siempre lo hacĂa y cada vez me mas sentĂa excitado y una pregunto comenzĂł a asaltar mi mente, Como serĂa su pene? Grande?, grueso? SerĂa como el de mi tĂo?
No podĂa más, estaba muy excitado y ahora era por mi padrino, Pero, y si solo era mi imaginaciĂłn? Talvez solo se trataba de eso, pero y si no era asĂ y mi padrino querĂa algo más de mĂ?
TenĂa que averiguarlo, no podĂa más, me encontraba muy confundido pero sobre todo excitado. AsĂ que me levante de la cama y asĂ desnudo como me encontraba, camine hacia la puerta de la recamara y la abrĂ lentamente para no hacer ruido, pude ver a mi padrino acostado en el sillĂłn tal como lo habĂa encontrado cuando regrese del hospital.
ParecĂa dormido, no hacia ningĂşn movimiento, abrĂ mas la puerta para ver mejor y asegurarme, estaba a escasos tres metros de mi padrino, pero no podĂa ver ningĂşn movimiento en Ă©l, Regrese a la cama, pensando que habĂa sido mi imaginaciĂłn, sin embargo, no podĂa sacar de mi cabeza las caricias que me habĂa dado en mi nalga, simplemente no era normal.
Me dirigĂ nuevamente a la puerta de la recamara, pero esta vez sin preocuparme del ruido, es más trataba hacer sonidos más fuertes, sin parecer exagerado, paro nada mi padrino seguĂa sin moverse, mi corazĂłn latĂa fuertemente por la excitaciĂłn que sentĂa, querĂa ver su pene, me acerque hacia el, muy despacio, El se encontraba boca arriba con una manta sobre su cuerpo, podĂa ver su silueta bajo ella y me detuve en su entrepierna, intentaba adivinar su firma, mi respiraciĂłn parecĂa más fuerte que la mi padrino y me latĂa el corazĂłn a mil por hora, me acerque aĂşn más a Ă©l, y estime mi mano hacia su hombro, lo movĂ un poco y mi padrino se moviĂł, yo corrĂ en puntillas sobre mis pies hasta la puerta de recamara, pero mi padrino seguĂa sin hacer ningĂşn otro movimiento. Me volvĂ a acercar y repetĂ la misma acciĂłn con el mismo resultado,
Estaba totalmente dormido y borracho supuse, entonces, me dije, es ahora o nunca, y acerque nuevamente a mi padrino, me pare en medio de su cuerpo, tenĂa que ver cĂłmo era su pene tenĂa que tocarlo!, me agache poniendo de rodillas junto al cuerpo de mi padrino. Muy despacio comencĂ© a meter la mano por debajo de la manta que cubrĂa el cuerpo de mi padrino, con el tacto iba recorriendo el cuerpo su cuerpo poco a poco buscaba su entrepierna, Él estaba vestido, llevaba su jeans puesto, eso no me gusto pues dificultarĂa mi labor, metĂ un poco más mi mano hasta ponerla sobre el su abdomen, respiraba lenta pero muy profundamente, casi me ahogaba de aguantar mi respiraciĂłn, despacio fui bajando mi mano e iba dibujando con mis dedos la forma del pantalĂłn,, SentĂ el botĂłn primero, despuĂ©s el cierre, y baje un poco más, pude sentir la forma de sus bolas, pero no hallaba lo que iba buscando, comencĂ© a mover mi mano hacia un lado y nada despuĂ©s hacia el otro, y fue entonces cuando encontrĂ© lo que tanto buscaba! Al fin lo habĂa encontrando y mi sorpresa fue mayor al sentir que su pene bajo el pantalĂłn lo tenĂa duro, mis dedos comenzaron a recorrerlo, podĂa sentir el calor de su verga en mi mano, entonces comencĂ© a cerrar los dedos atrapando su pene, los movimientos de mis dedos de arriba a abajo dibujaban en mi mente la forma de su verga, Dios Era una delicia! No podĂa creer lo que estaba haciendo, jamás habĂa tomado yo mismo la iniciativa en algo asĂ, nunca me habĂa aventurado a realizar lo que estaba haciendo en ese momento. Pero en aquel instante ahĂ estaba con mi mano sobre la verga parada bajo el pantalĂłn de mi padrino.
Estaba tan excitado que me sentĂa mareado, y sin embargo querĂa mas, si, querĂa sentirlo al natural, Ya me encontraba ahĂ, no podĂa detenerme ya, subĂ un poco mi mano buscando el botĂłn de su pantalĂłn, al encontrarlo, me di cuenta que lo tenĂa desabotonado y con el cierre un poco abajo, asĂ que logre bajar todo el cierre realmente muy rápido, Mi padrino seguĂa sin hacer ningĂşn movimiento, solo escuchaba su fuerte respiraciĂłn, sentĂa mi mano como de fuego, Era increĂble la sensaciĂłn que recorrĂa todo mi cuerpo, al bajar completamente el cierre del pantalĂłn, introduje mi mano por debajo de la ropa interior su piel era suave a mi tacto mis dedos entraban un poco más, y comencĂ© a sentir el vello pĂşbico y el calor caracterĂstico de aquella zona del cuerpo.
Roce con la yema de mis dedos el inicio de su verga sobre su vientre y comencĂ© a seguir el camino de su pene que lo tenĂa hacia un lado, hasta llegar a su cabeza, podĂa sentir que la tenĂa hĂşmeda y caliente, entonces la agarre completa con mi mano apretándola suavemente, no podĂa masturbarlo por la presiĂłn del pantalĂłn asĂ que la soltaba y acariciaba con mis dedos imaginándome como ere esa verga. AsĂ estuve solo unos momentos que para mĂ se hacĂan eternos, mi boca se hacĂa agua, sin embargo mi garganta estaba seca, la seguĂa recorriendo con mis dedos y a veces la apretaba con mi mano, hasta que sentĂ que mi padrino se quiso mover entonces saque rápido mi mano y corrĂ hacia la recamara.
Mi corazĂłn latĂa muy rápido y me espantaba pensar que mi padrino se hubiera dado cuenta de lo que estaba haciendo! … Me sentĂa nervioso pero excitado y mi respiraciĂłn se agitaba más … podĂa escuchar como mi padrino se movĂa en el sofá,,, Deje de escuchar ruido y pensĂ© en ir nuevamente, el olor de su verga estaba en mi mano con la que lo habĂa estado acariciando y me excitaba mas… de repente volvĂ a escuchar cĂłmo se movĂa en el sillĂłn y yo me quedaba paralizado y nervioso, asi estuve unos minutos detrás de la puerta hasta que ya no escuche nada más, entonces decidĂ que mejor me debĂa meter a la cama y asĂ lo hice, me acostĂ© y me tape con mi mano cerca de mi nariz para seguir aliento el aroma de su verga de su verga en mis dedos mientras pensaba lo que habĂa hecho y como no pude acariciarlo más y chupárselo.
No sĂ© cuánto tiempo paso, a mĂ ya no me dolĂa nada el oĂdo despuĂ©s de lo que habĂa hecho y ya me estaba quedando dormido cuando de repente escuche del otro lado de la puerta que me llamaban
- Hijo, estas despierto?, Mi hijo estas ahĂ?
Era mi padrino que me estaba llamando! Y comencĂ© a ponerme nervioso otra vez, se habrĂa dado cuenta? Se habrá fijado que tenĂa el pantalĂłn todo desabrochado? Que iba a pasar?....
- Hijo… ven… Estas despierto?
Continuaba llamándome bajito mi padrino detrás de la puerta mientras yo seguĂa inmĂłvil en la cama, pensaba que si no respondĂa se acostarĂa nuevamente, pero no fue asĂ, escuche como la perilla de la puerta giraba y como se habrĂa lentamente,
- Hijo, estas despierto? Me preguntaba otra vez mientras se acercaba y lo escuchaba cada vez más cerca,
- Quieres venir al sillón? Me preguntaba mi padrino, …
No habĂa duda, se habĂa dado cuenta, estaba seguro, puso una de sus manos en mi hombro y moviĂ©ndome suavemente me seguĂa diciendo.
- Mi hijo, quieres ir conmigo al sillĂłn? Me decĂa cerca al oĂdo
Yo no decĂa nada ni me movĂa, mi corazĂłn querĂa salirse de mi pecho!!!
Y entonces comenzó a pasar lo que me estaba imaginando apenas unos minutos antes… pude escuchar cómo se baja el cierre de su pantalón y se lo quitaba y como levantaba las cobijas y se acostaba de tras de mi… Santo dios ¡!! Mis miedos se fueron al demonio y la excitación comenzó a invadir mi cuerpo.
Mi padrino me abrazo por la cintura y me jalo hacia Ă©l, era muy fuerte y no le costaba ningĂşn trabajo moverme como Ă©l quisiera… y yo me dejaba hacer… ya no pensaba nada, solamente sentĂa como su cuerpo desnudo estaba pegado al mĂo y como su verga se pegaba a mis cuerpo… la podĂa sentir muy dura caliente y hĂşmeda picándome las nalgas
- Te gusta mi hijo?... me preguntaba al oĂdo mientras movĂa su cadera y verga sobre mis nalgas, Obviamente yo no contestaba nada, solo respiraba agitadamente y mi cuerpo se ponĂa cada vez más caliente.
- Qué bueno estas… Que ricas nalgas tienes mi hijo…
Yo me encontraba acostado sobre mi lado izquierdo, y mi padrino tomo mi mano derecha pasándola hacia atrás de mà para acercarla a su verga
- Agárramela mi hijo, me abrió la mano e hizo que le apretara la verga y comenzó a moverla para masturbarlo
- AsĂ, asĂ que rico… apriĂ©tame la más – me decĂa mientras sentĂa como su verga se ponĂa más gorda y dura
Yo seguĂa con los ojos bien cerrados sintiendo su verga en mi mano masturbándolo, mientras el besaba y mordĂa mi espalda mi hombro y cuello, y eso me ponĂa más caliente a mĂ todavĂa, con su mano apretaba mis nalgas muy fuerte jamás antes me habĂan besado asĂ como me lo estaba haciendo mi padrino, sentĂa su boca y lengua en mi cuerpo y eso era exquisito.
Mi padrino se movĂa cada vez más rápido con su verga en mi mano y podĂa sentir como me la mojaba con lo que escurrĂa de su verga entre mis dedos. De repente metiĂł la otra mano por detrás de mi cabeza para voltearla y comenzĂł a besarme en la boca ¡… Todo me daba vueltas ya!!! ¡Nunca mi tĂo habĂa hecho nada de esto, era la primera vez para mĂ, eran nuevas sensaciones todas estas cosas. Me acariciaba el pecho las nalgas me besaba y metĂa su lengua en mi boca muy profundamente.
Solo escuchaba sus gemidos cada vez más fuertes, hasta el punto que tuve que hablar para pedirle que no hiciera ruido. Como me escucho hablar comenzó de nuevo con sus preguntas
- Te gusta mi hijo?.. te gusta mi verga?... se siente rica?- entonces comencé a contestar como en susurros
- Si padrino, me gusta mucho, está muy grande y caliente..
- Si te gusta hijo?... es tuya … es para ti … Ya sabĂa que te gustarĂa mi verga… Tu estas muy rico tambiĂ©n, tienes unas nalgas muy ricas – DecĂa esto mientras me las apretaba y las abrĂa con su gran mano que podĂa fácilmente agarrar cada una de mis nalgas sin problema
El seguĂa diciĂ©ndome estas cosas apretando mi cuerpo con fuerza y besándome… Yo me dejaba hacer lo Ă©l quisiera, ya no podĂa pensar nada más, harĂa todo lo que el quisiera
- Mámamela mi hijo, - me decĂa mi padrino – Mámame la verga si? … Me la quieres mamar?
- Sssssiiii, - Apenas le pude responder con el poco aire que me dejaba mi agitada respiraciĂłn
En todo el tiempo que estuve con mi tĂo, jamás hablamos nada, nunca intercambie palabra alguna con mi tĂo, solamente hacĂamos, y ahora era la primera vez que estaba con mi padrino y ya estaba respondiĂ©ndole y diciĂ©ndole cosas…
Con solo movimiento con el brazo que tenĂa alrededor de mi cuello y tomándome de la cintura me volteo poniĂ©ndome encima de Ă©l y de un solo empujĂłn me bajo poniendo mi cara enfrente de mi verga. Quito las cobijas que nos cubrĂan y fue entonces cuando pude ver su verga a travĂ©s de la luz que entraba por la ventana de la recamara que daba a la calle.
Woooow, era una delicia de verga!!! … era igual de grande como la de mi tĂo pero esta era morena y más gruesa, estaba circuncidado, no habĂa visto una asĂ, aunque solo habĂa visto la de mi tĂo tan cerca, se iba haciendo más gruesa de arriba hacia abajo, y en ese momento no saber podrĂa saber que le podĂa poner más gruesa aun, hasta que comencĂ© a chupársela.
AhĂ estaba yo en la cama con mi padrino desnudos los dos, el boca arriba y yo con mi cara frete a su verga en medio de sus piernas con mis manos en sobre su estĂłmago duro. Pero más dura tenĂa la verga, podĂa aspirar su aroma de hombre que llenaba todos mis sentidos y que solo me incitaba a seguir adelante….
- Mámamela mi hijo – Me decĂa mi padrino y tomando su verga con una mano la acerco a mi boca…. Por dios que en este mismo momento escribiendo este relato aĂşn recuerdo la suavidad de la piel de su verga en mi boca y se me hace agua la saliva
- Aaaggghh, si mi hijo chúpamela la verga rico – escuchaba a mi padrino decir
Yo sentĂa como me llenaba la boca con la cabeza de su verga… se sentĂa tan caliente y tan babosa de lo que le escurrĂa, .. TenĂa un sabor más fuerte que el de mi tĂo, era tan rico sentir como mi saliva se revolvĂa con el lĂquido de su verga,
Se la chupaba como me habĂa enseñado mi tĂo, pasaba mi lengua por su cabeza, se la apretaba con mis labios y succionaba un poco y luego me metĂa la cabeza otra vez a la boca.
Mi padrino me agarro de la cabeza y me empujaba hacia abajo y me decĂa
- Métetela toda mi hijo… chúpame toda la verga – y me empujaba más fuerte para que me entrara más adentro su verga
- Siiii… asà mi hijo, que rico me la chupas…
Cuando paraba un poco para tomar aire con su verga mi padrino empujaba con sus manos mi cabeza para meterme su verga aĂşn más adentro hasta mi garganta, podĂa sentir como le palpitaba dentro de mi boca y yo sentĂa ahogarme con esa verga que llenaba mi toda boca.
Estaba bien caliente mamando esa verga gruesa y dura, aunque me ahogaba de repente lo fuerte que me metĂa la verga mi padrino en la boca pero me encantaba su sabor… Le chupaba la verga lo más adentro que podĂa, me la sacaba y con la lengua la recorrĂa toda desde la punta hasta la cabeza para despuĂ©s volvĂ©rmela a meter a la boca, hacia cĂrculos con mi lengua en su cabeza cuando la tenĂa adentro
- Haaggg - mi padrino solo gemĂa, y decĂa – Que rico me la mamas carbĂłn! – Metete toda la verga – AsĂ… más mas ¡!! – Me vas a hacer venir… - Quieres leche mi hijo?
Y mientras más me hablaba más me calentaba, no podĂa creer que yo le pudiera dar tanto placer e mi padrino y menos podĂa creer lo gruesa que se le ponĂa la verga sentĂa que no me cabĂa toda en la boca… mi saliva resbalaba por su verga mientras que con la mano acariciaba su huevos…
- Chúpame los huevos hijo – me dijo mi padrino – Métetelos a la boca
Entonces me saque la verga de la boca y comencĂ© a chupar sus huevos uno por uno, succionaba su bolas, y me las metĂa y dejaba que saliera su testĂculo despacio, mientras que con la mano seguĂa masturbándolo.
- Metete los dos - Me pidiĂł mi padrino y con una de sus manos junto sus huevos y me los pedĂ en la boca… TenĂa la boca llena con sus huevos… Eso nunca lo habĂa hecho y era delicioso
- Que rico me la estas mamando mi hijo – DecĂa mi padrino – Ya lo habĂas hecho verdad?.- Me preguntĂł
- No, es la primera vez que lo hago – Mentà obviamente
- Pues lo haces muy rico carbĂłn – Me respondiĂł – Seguro lo vas a hacer mejor todavĂa despuĂ©s
- ME quiero venir mi hijo, quieres que me venga?, quieres que te de lechita? – Me pregunto
- Noooo – Le respondà – Y la verdad es que no querĂa, deseaba seguir chupándosela.
- Bueno tú me dices cuando me vengo hijo --- y volvió a tomarme de la cabeza para clavármela en la boca muy fuerte
AsĂ que comencĂ© a mamársela otra vez, se la chupaba, se la succionaba, le recorrĂa la verga con lengua a veces le chupaba los huevos… no querĂa dejar de mamársela pero mi boca ya estaba cansada.
- Ya no aguanto hijo, me quiero venir – ME dijo mi padrino tomándome otra vez de la cabeza y moviendo la cadera cada vez más fuerte…
Yo lo tenĂa agarrando de la cadera para que no me la metiera toda porque sentĂa que me ahogaba…
- Me vengo hijo me vengo ¡!! – ME decĂa mi padrino entre gemido – empujando mi cabeza hacia su verga
- Aaaaagghhhh ¡!!!! GemĂa mi padrino quedándose quiero y duro, ---
Con su verga metida hasta la mitad cuando sentĂ como se venĂa dentro de mi boca,-- sentĂa muy caliente llenándome todo con su leche… mis mejillas se inflaban cada vez más por toda la leche que le salĂa a mi padrino, la verdad no me la querĂa pasar, pero de repente comenzĂł a dar empujones con su cadera y empujando con sus manos mi cabeza para metĂ©rmela aĂşn más, y yo ya no podĂa abrir más mi boca, asĂ que por presiĂłn tuve que dar un trago y pasarme su leche un poco cada vez que empujaba y metĂa más su verga.
- Que rico hijo – Que rico mamas la verga - mmmmmhhhhhh
Se dejó caer por completo en la cama y pude por fin sacarme su verga de la boca, entonces pude respirar mejor y los restos de su semen se escaparon de mi boca escurriendo por la verga de mi padrino… Con mi mano embarraba su leche en toda su verga. Mientras le pasaba la lengua en la cabeza y le apretaba la verga para sacarle toda la leche que le quedaba…
Le daba besitos y lengüetazos mientras la verga de mi padrino comenzaba a ponérsele flácida… Mi padrino acariciaba mi cabeza
- Que rica mamada me distes hijo – Te gusto? – Preguntaba
- Yo le respondĂa susurrando y sin dejar de besar su verga – Siii mucho – y me metĂa la verga a la boca otra vez
- Hay mi hijo ya me la quieres mamar otra vez ja jajá –
- Si padrino, me gustĂł mucho
- Bueno, hoy ya es tarde, pero cuando me quede la prĂłxima semana me la vuelves a mamar?
- Si padrino – Le respondĂ
- Y siempre que venga me vas a mamar la verga igual hijo?
- Siii siempre.
Mi padrino se vistiĂł y se fue a dormir al sillĂłn nuevamente, Yo me quede en la cama desnudo con el sabor de su verga y semen en mi boca, comencĂ© a masturbarme recordando y sintiendo nuevamente la mamada que le habĂa dado a mi padrino…
Pasamos muchos años juntos, y siempre que se quedaba buscábamos la forma en la noche para mamarle varga. El tiempo paso y sus visitas se hicieron menos frecuentes, y aunque yo tenĂa mis novias siempre que venĂa a visitarnos, siempre, siempre, terminaba mamándole la verga como la primera vez.
Desgraciadamente aunque tuvimos muchas oportunidades de estar solos toda la noche cuando se quedaba y me ponĂa su gran verga entre mis nalgas, jamás me llego a penetrar, aunque siempre lo desee y trate de que pasara, nunca lo llego a hacer.
10 years ago