La Confesion De Mi Esposa
Le propuse a mi esposa que me mandara una historia de una de sus aventuras en Colombia antes de casarnos cuando ella tenia como 20 años, me exitĂł mucho saber lo que le habĂan hecho y me fantacie estar ahi con ella mirandola. Esto fue lo que escribio:
Espero que lo disfrutes........
Me quede de encontrar con una amiga en el centro comercial de la 19 con tercera después de la universidad. Salà a las 4 de mi ultima clase, y me fui directo al centro comercial. Cuando llegue, me compre un cafe, me senté en una de las mesas que quedan afuera, y prendà un Cigarrillo, me lo fumé mientras la esperaba.
Me termine el cafe, y mi amiga no llegaba; estaba decidiendo si comprar otro cafe, o pararme de la mesa y dar una vuelta por el centro comercial mientras la esperaba otro rato, cuando un tipo que estaba sentado en la mesa de al lado me preguntĂł si tenĂa un cigarrillo. Cuando se lo ofrecĂ, me pregunto si estaba esperando a alguien, y cuando le dije a quien, el se ofreciĂł a acompañarme un rato.
Carlos y yo Empezamos a hablar, de diferentes cosas. De lo que hacĂamos, de donde vivĂamos, de lo que estábamos haciendo en ese lugar. Cuando ya decidĂ no esperar más a mi amiga, Carlos me pidiĂł mi numero de telĂ©fono, para poder hacer algo despuĂ©s, si yo estaba interesada.
Nos despedimos, me fui a mi casa, llame a mi amiga a preguntarle por que no habĂa ido, y a contarle que habĂa conocido a un tipo que estaba bueno, y me habĂa pedido mi telĂ©fono.
Unos dĂas despuĂ©s, Carlos me llamĂł, y me invito a salir y pregunto si llevaba a alguien para un amigo el siguiente fin de semana. Yo accedĂ sin preguntarle a mi amiga si querĂa ir. DespuĂ©s de todo; estaba obligada a ir conmigo, por dejarme plantada la Ăşltima vez.
Llego el viernes, y nos encontramos con Carlos y su hermano en un bar por Chapinero como a las 10 de la noche. Pedimos una botella de aguardiente, y empezamos a bailar y tomar. Carlos y yo bailamos todo el tiempo, parábamos por ratos a descansar y a tomarnos otro trago. Cada canciĂłn que pasaba, era una oportunidad para acĂ©rcanos mas, y delicadamente tocarnos más... la espalda, la cintura, los brazos, el cuello, la cara....El ambiente estaba buenĂsimo y bailamos y tomamos casi hasta la una de la mañana.
No querĂamos parar de tomar, y decidimos irnos a otro bar que iba a estar abierto hasta más tarde.
Este bar era más Ăntimo, y no habĂa tanto baile como en el sitio anterior, pero tenĂa mesas en forma de banca. Mi amiga y el hermano de Carlos se sentaron en un lado, y Carlos y yo en otro.
Cuando nos sentamos, no pudimos contenernos más, y empezamos a besarnos apasionadamente, tocándonos el resto del cuerpo. No nos importaba que estaba quien estuviera mirándonos. Sus manos me tocaban la piernas de la rodilla para arriba, sin parar, hasta llegar a mi cuca. Carlos puso sus manos adentro de mi camisa, y tocaba mis senos. Mis manos frotaban su pene, y sentĂan como se paraba y se ponĂa duro.
Solo parábamos para seguir tomando, pero estábamos más interesados en lo excitados que estábamos, y en seguir tocándonos. Como a las 3 de la mañana, con muchos tragos encima, nos fuimos al apartamento del del hermano de Carlos, y nos terminamos una botella de aguardiente, mientas seguĂamos besándonos. Mi amiga y el hermano de Carlos, se fueron para la habitaciĂłn, y Carlos y yo nos quedamos en la sala. El se acostĂł encima mĂo, mientras me tocaba los senos, y su pene tocaba my cuca. Le quite su camisa, y el me quito la mĂa. Luego me quito el brassiere, y empezĂł a besarme los senos. Su lengua me lambĂa cada seno, mientras su mano me tocaba la cuca.
Carlos se paro y yo le baje la cremallera de su Jean, se lo baje, y empecé a tocarle su pene; se bajó los calzoncillos, y me puso su pene enfrente de mi cara. Mi lengua toco su pene, y mi boca instantáneamente empezó a chupar su verga dura, grande y caliente.
Mi cuca mientras tanto se mojaba más y más, y su verga se ponĂa más dura. EmpecĂ© a tocarme, y cuando el se dio cuenta, me paro, me quito mi pantalon, y empezĂł a tocarme. LambĂa sus dedos, y me los metĂa en la cuca.
Nos acostamos en el sofá de nuevo, tocándonos y excitándonos más. Gemidos se escuchaban en la otra habitación, y nos excitó tanto que su pene entró en mi cuca con tanta fuerza, que yo también empecé a gemir.
Sus labios en mi cuello y mi orejas me hacĂa gemir más duro, y los ruidos del otro lado de la pared me excitaban más.
Mientras Carlos me pentraba, yo me imaginaba como estaban penetrando a mi amiga, y como la estaban tocando. Pense en como su vagina se abrĂa para que le metieran un pene grande y duro, y como ansiaba ella meter ese mismo pene en su boca. Mi cuca estaba tan mojada que el jugo salĂa cada vez que Carlos movĂa su pene de adentro hacĂa afuera. El no aguanto las ganas de chupar el jugo que escurrĂa de mi. Era mi turno de gemir, de otros escuchar, excitarse, e imaginar como me estaban complaciendo.
Su boca en mis labios, y ahora mi boca en su pene, saboreando un poco de su semen...los dos disfrutando y deseando más. Yo estoy a punto de venirme, pero no quiero parar. El siente mi jugo caliente, y rápidamente me voltea, y me pone en cuatro, para meterme su pene por atrás. Esta tan duro, que cada vez que mete su pene, lo siento bien adentro. “No pares, no pares”. “Sigue, más, más”. Todo su semen esta adentro de mi cuca, mezclado con mi jugo, mis gemidos, su gemidos, los gemidos del otro cuarto, no se quien esta disfrutando más, pero yo lo he disfrutado mucho.
Estoy tan satisfecha, pero tan cansada, que no tengo alientos de moverme. Solo se que cerrĂ© mis ojos por un momento, y cuando los abrĂ, estaba claro, y nosotras debĂamos salir rápido.
VolvĂa a ver Carlos, y salimos otras veces, pero una noche asĂ de locura como esa noche no volvimos a tener.
Espero les haya gustado.
Espero que lo disfrutes........
Me quede de encontrar con una amiga en el centro comercial de la 19 con tercera después de la universidad. Salà a las 4 de mi ultima clase, y me fui directo al centro comercial. Cuando llegue, me compre un cafe, me senté en una de las mesas que quedan afuera, y prendà un Cigarrillo, me lo fumé mientras la esperaba.
Me termine el cafe, y mi amiga no llegaba; estaba decidiendo si comprar otro cafe, o pararme de la mesa y dar una vuelta por el centro comercial mientras la esperaba otro rato, cuando un tipo que estaba sentado en la mesa de al lado me preguntĂł si tenĂa un cigarrillo. Cuando se lo ofrecĂ, me pregunto si estaba esperando a alguien, y cuando le dije a quien, el se ofreciĂł a acompañarme un rato.
Carlos y yo Empezamos a hablar, de diferentes cosas. De lo que hacĂamos, de donde vivĂamos, de lo que estábamos haciendo en ese lugar. Cuando ya decidĂ no esperar más a mi amiga, Carlos me pidiĂł mi numero de telĂ©fono, para poder hacer algo despuĂ©s, si yo estaba interesada.
Nos despedimos, me fui a mi casa, llame a mi amiga a preguntarle por que no habĂa ido, y a contarle que habĂa conocido a un tipo que estaba bueno, y me habĂa pedido mi telĂ©fono.
Unos dĂas despuĂ©s, Carlos me llamĂł, y me invito a salir y pregunto si llevaba a alguien para un amigo el siguiente fin de semana. Yo accedĂ sin preguntarle a mi amiga si querĂa ir. DespuĂ©s de todo; estaba obligada a ir conmigo, por dejarme plantada la Ăşltima vez.
Llego el viernes, y nos encontramos con Carlos y su hermano en un bar por Chapinero como a las 10 de la noche. Pedimos una botella de aguardiente, y empezamos a bailar y tomar. Carlos y yo bailamos todo el tiempo, parábamos por ratos a descansar y a tomarnos otro trago. Cada canciĂłn que pasaba, era una oportunidad para acĂ©rcanos mas, y delicadamente tocarnos más... la espalda, la cintura, los brazos, el cuello, la cara....El ambiente estaba buenĂsimo y bailamos y tomamos casi hasta la una de la mañana.
No querĂamos parar de tomar, y decidimos irnos a otro bar que iba a estar abierto hasta más tarde.
Este bar era más Ăntimo, y no habĂa tanto baile como en el sitio anterior, pero tenĂa mesas en forma de banca. Mi amiga y el hermano de Carlos se sentaron en un lado, y Carlos y yo en otro.
Cuando nos sentamos, no pudimos contenernos más, y empezamos a besarnos apasionadamente, tocándonos el resto del cuerpo. No nos importaba que estaba quien estuviera mirándonos. Sus manos me tocaban la piernas de la rodilla para arriba, sin parar, hasta llegar a mi cuca. Carlos puso sus manos adentro de mi camisa, y tocaba mis senos. Mis manos frotaban su pene, y sentĂan como se paraba y se ponĂa duro.
Solo parábamos para seguir tomando, pero estábamos más interesados en lo excitados que estábamos, y en seguir tocándonos. Como a las 3 de la mañana, con muchos tragos encima, nos fuimos al apartamento del del hermano de Carlos, y nos terminamos una botella de aguardiente, mientas seguĂamos besándonos. Mi amiga y el hermano de Carlos, se fueron para la habitaciĂłn, y Carlos y yo nos quedamos en la sala. El se acostĂł encima mĂo, mientras me tocaba los senos, y su pene tocaba my cuca. Le quite su camisa, y el me quito la mĂa. Luego me quito el brassiere, y empezĂł a besarme los senos. Su lengua me lambĂa cada seno, mientras su mano me tocaba la cuca.
Carlos se paro y yo le baje la cremallera de su Jean, se lo baje, y empecé a tocarle su pene; se bajó los calzoncillos, y me puso su pene enfrente de mi cara. Mi lengua toco su pene, y mi boca instantáneamente empezó a chupar su verga dura, grande y caliente.
Mi cuca mientras tanto se mojaba más y más, y su verga se ponĂa más dura. EmpecĂ© a tocarme, y cuando el se dio cuenta, me paro, me quito mi pantalon, y empezĂł a tocarme. LambĂa sus dedos, y me los metĂa en la cuca.
Nos acostamos en el sofá de nuevo, tocándonos y excitándonos más. Gemidos se escuchaban en la otra habitación, y nos excitó tanto que su pene entró en mi cuca con tanta fuerza, que yo también empecé a gemir.
Sus labios en mi cuello y mi orejas me hacĂa gemir más duro, y los ruidos del otro lado de la pared me excitaban más.
Mientras Carlos me pentraba, yo me imaginaba como estaban penetrando a mi amiga, y como la estaban tocando. Pense en como su vagina se abrĂa para que le metieran un pene grande y duro, y como ansiaba ella meter ese mismo pene en su boca. Mi cuca estaba tan mojada que el jugo salĂa cada vez que Carlos movĂa su pene de adentro hacĂa afuera. El no aguanto las ganas de chupar el jugo que escurrĂa de mi. Era mi turno de gemir, de otros escuchar, excitarse, e imaginar como me estaban complaciendo.
Su boca en mis labios, y ahora mi boca en su pene, saboreando un poco de su semen...los dos disfrutando y deseando más. Yo estoy a punto de venirme, pero no quiero parar. El siente mi jugo caliente, y rápidamente me voltea, y me pone en cuatro, para meterme su pene por atrás. Esta tan duro, que cada vez que mete su pene, lo siento bien adentro. “No pares, no pares”. “Sigue, más, más”. Todo su semen esta adentro de mi cuca, mezclado con mi jugo, mis gemidos, su gemidos, los gemidos del otro cuarto, no se quien esta disfrutando más, pero yo lo he disfrutado mucho.
Estoy tan satisfecha, pero tan cansada, que no tengo alientos de moverme. Solo se que cerrĂ© mis ojos por un momento, y cuando los abrĂ, estaba claro, y nosotras debĂamos salir rápido.
VolvĂa a ver Carlos, y salimos otras veces, pero una noche asĂ de locura como esa noche no volvimos a tener.
Espero les haya gustado.
6 years ago